martes, 26 de agosto de 2014

DIRECTORIO DE ALVEAR (1815)

 La plana mayor del Ejército del Norte rechazó el nombramiento de Alvear, poniendo a la unidad militar en estado de sublevación y exigiendo no modificar la comandancia.


Posadas debió renunciar y Alvear obtuvo el cargo de Director Supremo. Asumió el 10 de enero de 1815.


La situación de Alvear tampoco era muy halagüeña y los problemas se agravaron debido a la conducción personalista que imprimió a los actos de gobierno, lo que cosechó una fuerte oposición. 


Alvear intentó tranquilizar el frente oriental y envió una misión diplomática que llegó a un acuerdo con Artigas por el que se reconocía la autonomía de la Banda Oriental y la jefatura de éste a cambio de que su influencia no superara el río Uruguay.


Para San Martín la salida de la crisis pasaba por llevar la guerra hasta sus últimas consecuencias reorganizando el ejército y atacando el bastión español de Lima.


Para Carlos de Alvear, la solución a las amenazas españolas era buscar el protectorado británico.


El nuevo director había enviado una misión diplomática a cargo de Manuel José García con el fin de entrevistarse con el embajador británico en Río de Janeiro, Lord Strangford, a quien debía ofrecerle la entrega en protectorado de las Provincias Unidas al Reino Unido.


El general Alvear le escribió al embajador inglés en Río de Janeiro, Lord Strangford: "Estas provincias desean pertenecer a la Gran Bretaña, recibir sus leyes, obedecer a su gobierno y vivir bajo su influjo poderoso. Ellas se abandonan sin condición alguna a la generosidad y buena fe del pueblo inglés. Yo estoy resuelto a sostener tan justa solicitud para librarlas de los males que las afligen. Es necesario que se aprovechen los buenos momentos, que vengan tropas que impongan a los genios díscolos y un jefe plenamente autorizado que empiece a dar al país las formas que fueren del beneplácito del Rey".


García fue frenado en su misión por Belgrano y Rivadavia, quienes ya estaban en Río de Janeiro y buscaban una salida pacífica a la complicada situación de las Provincias Unidas.


Para la mayoría, la actitud de Alvear era una traición a la patria. Así lo entendió Artigas al que se adhirieron las provincias litorales.
En todos lados hubo protestas y hasta San Martín, indignado, había decidido renunciar a su cargo de gobernador de Cuyo, pero un Cabildo Abierto lo repuso antes de que llegara el reemplazante que rápidamente mandó Alvear.

Durante los tres meses que duró el Directorio de Alvear, el encarecimiento de la carne y el pan creó un clima de agitación. Como respuesta, el Director Supremo emitió un Bando por el cual se desterraba a varios ciudadanos, estableciendo la pena de muerte para los casos de deserción y conspiración. Estas medidas alteraron aún más a la población

 De nada le sirvieron al Director el decreto de pena de muerte contra sus opositores y la censura de la prensa. Las tropas que había enviado para combatir a Artigas se sublevaron al mando de Ignacio Álvarez Thomas el 3 de abril de 1815 en Fontezuelas. Decía Álvarez Thomas en su proclama: "Cuando un pueblo valiente, generoso y lleno de virtudes se ve ajado, oprimido y degradado por la pequeña fracción de hombres inmorales y corrompidos que en la actualidad componen y son los agentes del gobierno que representa el general Alvear, es un deber sagrado de sus hijos librar a sus hermanos y compatriotas de los horrores que sufren".

Alvear debió renunciar al directorio y al sueño del protectorado británico para estas tierras. La caída de Alvear arrastró a la Asamblea manejada por sus partidarios. Pero la necesidad de organizar al país y declarar la independencia seguía pendiente.


El nuevo Director Supremo, Álvarez Thomas, convocará a un Congreso, esta vez en la ciudad de Tucumán.

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